Anhelado debut en copa internacional
El fútbol que derriba barreras
La selección de amputados viajará en octubre a México para disputar su primer Mundial.
sábado, 01 septiembre 2018

Miraba
de reojo a sus amigos andar en bicicleta y se moría de ganas de dar la
vuelta manzana en una. Elena Batovsky colocaba la bici contra la pared,
se subía e intentaba pedalear solo con su pierna izquierda, pero jamás
consiguió avanzar. Un corte con una chapa de zinc en el campo provocó
que tuvieran que amputarle la pierna derecha a los seis años. Suplantó
corridas y juegos infantiles por muchas horas de estudio. Tanto que
tiene dos títulos y va por el tercero: es maestra, psicóloga
especializada en discapacidad, y con 57 años cursa Relaciones Laborales.
En el
liceo siempre la exoneraban de educación física hasta que un profesor se
pronunció: "tiene que asistir a clases como oyente y probar". La
iniciativa significó un vuelco en la vida de Elena. No podía correr ni
trotar, pero hacía aparatos y así tomó contacto con el deporte. A los 18
años pidió una beca en el Club Remeros de Salto, empezó a nadar y no
paró más.
En 2010
la invitaron por casualidad al Mundial de Fútbol de Amputados en
Argentina y asistió creída de que era una competencia exclusiva para
varones. Resultó ser mixta y en la vecina orilla la impulsaron a luchar
para que Uruguay formara su selección. Elena cuenta que siempre aludían a
la situación del exfutbolista Darío Silva.

El
primer intento de crear una selección de fútbol de amputados sucedió en
2016, pero se disolvió pronto tras desechar la propuesta de participar
en un torneo en el Chaco por motivos económicos.
Este año
llegaron dos invitaciones que motivaron que el equipo se rearmara: el
Sudamericano en la ciudad de Rosario y el Mundial de México. Para el
primero, la escasa preparación les jugó una mala pasada y quedaron
últimos con 25 goles en contra.
Decidieron
ir mejor preparados a la segunda competencia internacional que
disputarán entre el 24 de octubre y el 5 de noviembre en Guadalajara. El
técnico Marcelo Charletto empezó a trabajar con ellos en mayo y tuvo
una ardua tarea reclutando jugadores de todo el país, ya que según
cuenta, no hay registro de amputados.
Saltito y pasito.
Los
convocados son oriundos de Salto, Paysandú, Colonia, Cerro Largo,
Soriano, Maldonado, y Montevideo. Entrenan jueves y viernes doble turno
en el Velódromo Municipal, que además presta sus instalaciones para que
los jugadores del interior se hospeden allí.

La
mayoría llegan mal dormidos porque viajaron toda la noche pero Charletto
y su ayudante técnica, Leticia Rodríguez, les exigen "igual que a un
jugador convencional. Queremos llegar al mundial con toda la fuerza para
representar a Uruguay de la mejor forma", asegura el técnico.
El
fútbol de amputados es un deporte con reglas adaptadas. La cancha es de
60 x 40 y juegan siete jugadores: un amputado de brazo ataja y los seis
de cancha son amputados de piernas. Usan los bastones solo para
sostenerse, nunca para tocar la pelota. Los tiempos son de 25 minutos,
hay un descanso de diez y cada equipo puede pedir un minuto por partido.
El
Mundial exige llevar 15 jugadores, pero la Celeste está "en formación", y
viajarán doce. Los demás suplentes faltarán por motivos laborales.
Andrés
Etulain fue uno de los últimos en incorporarse hace un mes. El 22 de
octubre de 2016 perdió la pierna derecha en un accidente de moto y
pensó que jamás volvería a practicar deporte. Elena lo invitó y viajó
desde Paysandú a la primera práctica con gran expectativa. "Llego a Tres
Cruces de mañana con el entusiasmo y las ganas de quien practicó
deporte toda la vida".

Nunca
había jugado al fútbol con bastones y le costó adaptarse. Un compañero
le enseñó la táctica para correr: "un saltito y un pasito, un saltito y
un pasito", repite. El primo del golero profesional Michael Etulain dice
que no se destaca, pero pasó de no poder parar la pelota a llevarla y
patear.
La promesa.
Elena
hace un trabajo de hormiga: es una de las dos mujeres que integran la
selección uruguaya de amputados, junto a Florencia Núñez, pero además
busca potenciales jugadores. En enero le mandó un mensaje por Facebook a
Franco Medero, de 16 años, y lo invitó a sumarse. La caza talentos
asegura que el oriundo de Colonia Valdense es la estrella del plantel.
Franco
jugó en el Club Nacional de Fútbol de Nueva Helvecia hasta que a los
nueve años le diagnosticaron un osteosarcoma en la rodilla derecha y
debió ser amputado. Recuperado del tumor empezó a practicar en el
Esparta junto a unos amigos. El club le abrió las puertas, pero no podía
competir. El mensaje de Elena lo sorprendió para bien: "no conocía
ningún amputado ni que existía este deporte", comenta el joven.

Su
madre y su padrastro lo acompañaron a la primera práctica porque estaba
"medio tímido", pero ya agarró confianza y viaja todas las semanas a
entrenar con miras a hacer un buen papel en el Mundial de México.
"Por
suerte no me ponen la falta en el liceo", comenta entre risas mientras
domina la pelota al costado de la cancha y observa la práctica en el
Velódromo.
Franco
es el que mayor apoyo recibe en sus pagos. El 29 de este mes harán un
campeonato de fútbol 7 con el fin de recaudar fondos para el viaje al
Mundial. "Se mueren por ayudarlo. Le consiguen lo que sea porque es el
orgullo del pueblo", se emociona Elena.
soñar en grande
Algunas metas a corto plazo en el tintero
El fútbol de amputados tiene un par de objetivos inmediatos a concretar. Hoy conforman una asociación civil sin fines de lucro, y están bajo la supervisión de APRI (Asociación Pro Recuperación del Inválido) mientras no consigan la personalidad jurídica que está en trámite. Quieren reclutar un número de jugadores necesarios como para armar un equipo por departamento y así poder crear una liga uruguaya. Mientras este proyecto no se concreta, Franco Medero, Cristian Butin y Ezequiel Vitalis viajan una vez por mes a Buenos Aires para competir con Los Lobos en la liga Argentina de fútbol de amputados.Otra de las asignaturas pendientes es poder conseguir un pase libre interdepartamental para los jugadores. Esta facilidad está incluida en la ley de discapacidad, según Elena Batovsky, pero no se ha puesto en práctica. "Es una lucha de hace años", opina. Y agrega que compete al Ministerio de Transporte o al de Desarrollo Social. "Nos sentaremos a hablar con autoridades de esos dos organismos después que pase el Mundial de México".
En un mes saldrán los fines de semana a hacer demostraciones por el interior. Deberán conseguir locomoción y dónde pernoctar.
Nuevas fronteras para competir
La
invitación para que la Celeste participara de la Copa del Mundo México
2018 llegó dirigida a Elena Batovsky, presidenta de la Asociación de
Fútbol de Amputados de Uruguay, con diez meses de anticipación. Las
competencias internacionales son muy organizadas y rígidas. Se requiere
ser miembro de la Federación Mundial de Fútbol de Amputados (WAFF)
y contar con una asociación civil sin fines de lucro.
"Cuando
el organismo internacional advierte que el país conformó una selección,
envía una invitación. Se asiste a un congreso, donde se presenta la
documentación y ellos te entregan una membresía provisoria con un plazo
de dos años para regular la situación de acuerdo a lo que te piden".
Uruguay
debutará ante México. Los gastos de estadía, comida y transporte
interno los cubre el país anfitrión, pero necesitan cubrir costos de
pasajes y seguros de alta competencia. Se puede colaborar a través de la
"Tu colecta" en Red Pagos. El número es 324301